Internacional

Yemen: pobreza, opresión y represión

Tiempo estimado 2:41 min


Los conflictos entre diferentes grupos que adhieren al Islam, o incluso entre la población del Norte y del Sur, sectores que aunque se hayan unificado en los ´90 aun conservan tensiones, no son otra cosa que una de las aristas de lo que sucede en el país y en parte, son también expresiones de las miserias a las que está sometido el conjunto del pueblo.

Jueves 18 de septiembre de 2014 | Edición del día

Fotografía: EFE

Yemen es uno de los países más pobres de Medio Oriente. La población vive con apenas dos dólares por día.

Aunque es rico en recursos naturales como el gas, posee poco petróleo y el escaso que hay es usufructuado por multinacionales que además mantienen en pésimas condiciones a sus trabajadores. Posee una alta tasa de trabajo infantil y de analfebetismo. La tasa de mortalidad infantil es de las más altas y la esperanza de vida promedio es de apenas 65 años.

Una de las peores suertes es ser mujer y yemení. Los derechos de las mujeres en Medio Oriente y particularmente en este país, son de los más relegados. Obligar a niñas de apenas 8 años al matrimonio es moneda corriente, aunque sea legal desde los 15. Por otra parte, las redes de trata operan con impunidad y a gran escala. Está naturalizado más que en otros países la violencia hacia las mujeres, siendo estás víctimas de todo tipo de maltratos.

Yemen es además, un país de migrantes: gran cantidad de somalíes y etíopes, tienen el paso obligado por el país para poder llegar a los países ricos de los Estados del Golfo, en donde dicen hay oportunidades y trabajo, pero la mayoría de los migrantes se quedan en lo que debería haber sido una escala, engordando las ya numerosas filas de desocupados y refugiados.

Las causas del conflicto civil

Es así que detrás de lo que los medios llaman una “guerra religiosa y sectaria” hay toda una realidad que clama ser vista, y está llena del padecimiento y la opresión de un pueblo que resiste.

La vida cotidiana de la población muestra que la gran guerra en Yemen no se limita a un conflicto religioso, sino que tiene un fuerte componente social que se expresa en cada muerto por hacinamiento en un barco de migrantes, en el trabajador que sabotea una refinería como sucedió en el Este del país en el 2010, ó en una niña de 8 años que dice que prefiere morir antes que casarse.

En este marco, los Houthi llevan a cabo una lucha que no plantea un cuestionamiento profundo y una organización política que pueda terminar con la degradante situación del pueblo de este país. Sin embargo, siguen siendo el blanco del gobierno en una historia que seguramente tendrá más capítulos.





Temas relacionados

Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO