TELÉFONOS DE MÉXICO

¿Es “inminente” la división de Telmex?

El 30 de septiembre vence el plazo otorgado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) a Telmex para que entregue su “plan de migración de personal” hacia la nueva compañía que surgiría de la separación funcional: “Última Milla Telmex” (UMT). ¿Hacia dónde se dirige el conflicto?

Iván Zárate

México

Lunes 2 de septiembre | 13:00

Está por terminarse la prórroga de seis meses que el IFT concedió a Telmex para entregar su “plan de migración de personal”, mismo que contemplaría alrededor de 15 mil miembros del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM).

Con la entrega de este y otros documentos requeridos por el órgano regulador, la empresa entraría en una fase de ejecución de la separación funcional que tendría como límite el 31 de enero del 2020 para estar completada.

Recordemos que el pasado 29 de marzo vencía por primera vez el límite establecido por el IFT para recibir información sobre cómo el patrón “transferiría” recursos, infraestructura, redes y personal a la nueva razón social. Pero dos días antes decidió darle más tiempo (hasta el 30 de septiembre) a causa de que el STRM la mantiene emplazada a huelga por “violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT)”, lo cual le impide legalmente separar sus activos o entregar información sobre cómo lo haría, sin el aval del Sindicato.

El emplazamiento a huelga mantenido por la dirección sindical telefonista desde marzo del 2017 es una táctica defensiva que impide a la empresa ejecutar una división mientras este tenga “vigencia”. De esta forma entorpece y prolonga el proceso mientras busca “negociar” con funcionarios y políticos del régimen la cancelación de la “separación funcional”.

En esta ocasión se repite la historia, el patrón no puede entregar los planes exigidos porque el Sindicato mantiene su negativa a respaldarlos y el emplazamiento continúa. De avanzar Telmex por su cuenta desataría un conflicto mayor con los trabajadores, quienes tendrían que responder estallando la huelga para defender la integridad de su materia de trabajo y de su CCT. Pero declarándose otra vez imposibilitada por razones laborales a acatar las órdenes del IFT, podría ocasionar que este escale su demanda para intentar obligarla, en su afán de recuperar credibilidad de las compañías nacionales y extranjeras competidoras de Telmex (AT&T, Grupo Televisa, Megacable, etc.) y de la misma Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Otra posibilidad es que la dirección telefonista acuerde con el patrón entregar dichos planes para evitar un conflicto mayor con el IFT por ahora, pero no los lleven a cabo para la fecha límite exigida. Esto prolongaría 4 meses más el conflicto, hasta enero cuando vencen la última “prorroga” al emplazamiento de huelga del STRM (23 de enero) y el plazo para que “UMT” esté operando (31 de enero).

La apuesta tanto de la dirección sindical como del patrón es escapar de la división de activos logrando que el IFT se retracte por orden judicial o por un cambio en su línea política, por ello mantienen amparos que esperan ser atraídos por la Suprema Corte y buscan la “protección” del gobierno mostrándose como sus “aliados”, de quien a cambio de ayudarlo a desarrollar su proyecto de nación esperan una regulación de mercado menos agresiva que le permita a la empresa (o a alguna filial del grupo América Móvil) acceder a la competencia de la tv. de paga.

Dos hechos más que ocurrirán a inicios del 2020 (en febrero) ayudarán a comprender el rumbo político que tomará el IFT durante este sexenio, la sustitución o reelección de su “Comisionado Presidente” -que desde el 2013 ha estado a cargo de Gabriel Contreras Saldívar- y el resultado de la segunda “revisión bianual” a América Móvil (AMx) donde se determinara si las medidas “asimétricas” en su contra deberán mantenerse o reducirse, incluyendo la separación funcional [1].

AMLO y el Morena han dado muestras ya de respetar la existencia del IFT y aspirar a influir en su “Pleno” (órgano de gobierno), así lo demostraron en febrero de este año al impulsar a Ramiro Camacho para ocupar uno de los 7 puestos que lo componen. Por ello es muy probable que aprovechen el fin del periodo de Gabriel Contreras para poner al frente del IFT a alguien más a fin a su propio proyecto, enfocado más en desarrollar el internet hacia las zonas más marginadas (con capital público y privado) que en regular el reparto y las tarifas del sector, tal como lo prevén diversos analistas en telecomunicaciones [2] o incluso como la empresa Telefónica (Movistar) lo manifestó en abril al declarar que la “separación funcional” de Telmex no es lo que solicitaron al IFT [3]l.

La 4T tendrá en sus manos una decisión compleja sobre el sector de las telecomunicaciones: o preferirá mantener la misma línea de los gobiernos del PAN y del PRI en favor de los lineamientos de la OCDE y de las empresas competidoras de Telmex, generando conflicto con uno de los sindicatos más grandes del país y con el hombre más rico del mismo; o decide conservar su abierta alianza con Carlos Slim ayudándolo a desarrollar más su negocio, evitando también un conflicto con el STRM que podría cimbrar el país, pero desatando duras críticas por parte de sus competidores y de organismos financieros internacionales, similar a la crisis que enfrento el gobierno actual tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

Igual que hace más de dos años, cuando el IFT ordenó la separación funcional como consecuencia del resultado de su primer “revisión bianual” de las medidas “asimétricas” contra América Movil, la última palabra la seguirá teniendo la base telefonista y su capacidad de movilización independiente para presionar al gobierno a hacer efectiva de una vez y por todas la cancelación de la separación funcional. Para esto será crucial la próxima “Convención Nacional Telefonista” en donde el STRM definirá la estrategia a seguir para enfrentar los momentos críticos que se avecinan, pero este tema lo desarrollaremos en una próxima nota.



[1De acuerdo a los estudios trimestrales realizados por el IFT, hasta el primer trimestre de este año América Móvil (AMx) abarcaba el 57.2% de la telefonía fija y el 51.8% del internet fijo en el país; el resto se reparte entre más de 17 compañías de capital privado nacional e internacional, entre las que destacan Grupo Televisa con alrededor del 20% en ambos rubros y Megacable con 10 y 15% respectivamente. Así mismo los ingresos totales del sector estuvieron repartidos en un 63.4% para AMx y el resto entre 34 compañías, de las cuales AT&T, Grupo Televisa y Megacable son las más grandes quedándose con el 11.6%, 11.5% y 5%
correspondientemente; tan solo Telmex aporta el 33.1% de las ganancias brutas de AMx en el pais. https://bit.ift.org.mx/







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