Política

CASO NISMAN

Damián Pachter en Israel (sigue la “guerra de los servicios”)

El periodista que dió la primicia de la muerte de Nisman en medio de operaciones políticas y periodísticas.

Mirta Pacheco

@mirtapacheco1

Miércoles 28 de enero de 2015 | Edición del día

La “guerra de servicios de inteligencia” que está en el trasfondo de la muerte del fiscal Nisman, que tiene como causa madre la masacre de la AMIA, con 20 años de impunidad, ya tiene su primer “exiliado”: Damián Pachter.
Pachter, periodista del Buenos Aires Herald, versión digital (propiedad de Ámbito Financiero), había twitteado el domingo 18 a las 23.35 “Me acaban de informar sobre un incidente en la casa del fiscal Nisman”. Luego a las 00.08 de la madrugada del lunes anunció: “Encontraron al fiscal Alberto Nisman en el baño de su casa de Puerto Madero sobre un charco de sangre. No respiraba. Los médicos están allí”. A partir de ese twitt, que lo convirtió en el primer periodista que anuncia la muerte del fiscal, según él mismo tuvo después “las 48 horas más locas de mi vida” y atemorizado por sentirse perseguido por agentes de inteligencia (“me voy porque mi vida corre peligro”) viajó a Israel el domingo último.

Por estos días permanece en Tel A Viv, centro económico y financiero de ese Estado, donde se siente seguro, según sus twitts. Digresión aparte: seguramente los palestinos no puedan sentir la misma seguridad.

Pachter, en un artículo publicado en la portada del diario israelí Haaretz, del día domingo, titulado “Por qué me escapé de Argentina” relata las peripecias por las que pasó desde que twitteó sobre la muerte de Nisman y que se sintió amenazado por el gobierno. Contaba en su artículo su viaje en micro a algún lugar desconocido, que allí se dio cuenta que un servicio lo seguía, que la misma fuente que le informó sobre la muerte de Nisman, le advirtió que lo estaban buscando, que era mejor que se vaya.
Aclaremos que insólitamente se pudo leer en un twitt de la Casa Rosada, que repetía un cable de Telam, buscando desmentir las noticias sobre el periodista perseguido por servicios de inteligencia, donde daba la información otorgada por Aerolíneas Argentinas acerca de que Pachter había sacado un pasaje para ir a Montevideo, con fecha de regreso para el 2 de febrero, dando a entender que el periodista no tenía miedo ni estaba escapando. Con la desmentida de Pachter a este argumento del gobierno, Clarin lo acusa de “escrachar” al periodista.

Los dimes y diretes entre el periodista y el gobierno nacional se reflejaban en la red social Twiter y en los diarios: mientras Clarín, Infobae y La Nación se hacían eco de las palabras de Damian Pachter, el Buenos Aires Herald emitía un comunicado, este último sábado, donde planteaban que en ningún momento les manifestó ningún temor o problema vinculado a su “primicia” y que estaban tratando de comunicarse con él, sin éxito.

A esta altura la realidad deja atrás ficciones como “la saga Bourne”: que muestra el poderío de los servicios de inteligencia, sus “guerras” internas, sus operaciones políticas, etc. Más allá de que nadie puede hacer traslaciones automáticas: por ejemplo en esa serie el protagonista era un ex agente de la CIA, perseguido por sus “colegas” por conocer los crímenes secretos de facciones de esa agencia.
Lo cierto es que la muerte de Nisman puso de manifiesto las internas de la ex SIDE, y por estos días está mostrando al país la podredumbre que emana de los servicios de inteligencia.

Y produjo tal cimbronazo político al gobierno de CFK, que a un año de la finalización de su mandato, se vio obligada a anunciar la disolución de esa Secretaría de Inteligencia y la conformación de una Agencia Federal de Inteligencia que cuyas escuchas dependerán del Ministerio Público Fiscal (contralado por el gobierno de turno) entre otras medidas.

Ni la oposición ni el gobierno dicen nada acerca de las intervenciones de agencias de inteligencia como la CIA y el MOSSAD en el armado de acusaciones como la realizada en el 2006 a Irán por Nisman, en ese entonces apoyado por los Kirchner. Y este silencio cómplice se debe a que hay un acuerdo tácito en preservar la impunidad del Estado argentino en la causa AMIA.

Pero volvamos a Damián Pachter. El joven de 31 años pudo viajar sin inconvenientes a Israel por tener doble nacionalidad: argentina/israelí, habiendo sido miembro de su nefasto ejército por tres años. Como él mismo dijo en declaraciones cuando llegó al aeropuerto de Tel Aviv: “ahora me siento en casa”.







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