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CÓRDOBA/CORONAVIRUS

Burguer King: el Covid-19 viaja de local en local

En Córdoba, en 3 locales ya hubo seis contagios. Las licencias se garantizaron (aunque no todas con goce de sueldo), después que los empleados se organizaron y comenzaron a reclamar por sus derechos. Por la desidia empresarial se comienza a formar una cadena de contagios en la enorme cadena de comidas rápidas.

Viernes 7 de agosto | 13:12

El miércoles 29 de julio en el local de Burger King de Avenida Colón, una trabajadora dio positivo para COVID-19. Por esto las y los trabajadores no fueron a trabajar, pero les dieron licencia por solo 6 días. Los gerentes avisaron que el hisopado corría por cuenta de cada trabajador. Gracias a que las y los trabajadores se organizaron haciendo la denuncia ante la COE y el Ministerio de Trabajo, obligaron a la empresa a hacerse cargo de los hisopados y de dar las licencias por 15 días, como debió ser desde un principio. El día que se detectó este contagio en el local, los gerentes llamaron a empleados de dos locales a trabajar en el de Colón para cubrir a quienes estaban de licencia. A estos trabajadores no se les avisó que la razón de este traslado era que una empleada había dado positivo en COVID-19.

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En el Burguer King de Dinosaurio Mall al día de hoy ya van 4 casos de trabajadores que dieron positivo en COVID-19. Uno de ellos es hermano de la trabajadora de la misma empresa del local de Avenida Colón. ¿La empresa no podía darle licencia a otra de sus empleadas sabiendo el riesgo que implica un solo contagio en un local?

La misma historia se repite en el local del shopping Nuevocentro donde se descubrió otro caso que hoy dio positivo. Esto es un peligro, porque quienes estuvieron en contacto con ella fueron a trabajar al local de Colón para "cubrir" a las y los trabajadores que ahora están de licencia.

El resultado: 6 trabajadores contagiados en diferentes locales de Burger King.

Es brutal, porque quieren que las y los trabajadores naturalicen que tienen que cederlo todo, hasta el cuidado de su propia salud y la de sus familias, con tal de cumplir con las exigencias de la empresa de seguir produciendo hamburguesas para seguir amasando millones. A Alsea, la multinacional más grande de comidas rápidas y cafeterías de toda América Latina, que posee 11 marcas, entre las que se encuentran Burger King y Starbucks, ¿no le alcanza para garantizar licencias pagas al 100 % durante 15 días para todos y todas las trabajadoras que estuvieron en riesgo de contagio?

Les alcanza y les sobra para mucho más que eso.

Porque pagan por hora a sus empleados menos de lo que sale una sola hamburguesa. Porque mediante el ATP recibieron subsidios del estado durante toda la cuarentena. Y porque no satisfechos con eso, quieren ir por más y aprovechan la situación para descontarles el presentismo a quienes están ahora de licencia por haber estado laburando junto a sus compañeros contagiados de COVID-19.

A los empresarios no les interesan las consecuencias que una cadena de contagios puede tener. Porque ellos no son las personas que están expuestas a los contagios, ni ellos ni su familia. Pueden seguir ganando desde sus hogares en sus barrios privados. Mientras tanto a las y los trabajadores que viven en los barrios populares, que tienen que laburar para bancarse un alquiler, para poder hacer una carrera, para poder terminar el secundario, o ayudar a su familia, los mandan a seguir trabajando o a su casa sin salario.

Lo que la cuarentena puso de manifiesto es que para quienes manejan el país y su economía hay vidas que importan y vidas que no. Pero la juventud trabajadora no puede aceptar que le digan que su vida no vale, y la única forma de cambiar las cosas es con organización.

Así lo muestra el ejemplo del local de Avenida Colón en el que las y los trabajadores consiguieron que la empresa se hiciera cargo de dar licencias con goce de sueldo al 100 % y de garantizar los hisopados. Todavía falta que la empresa cumpla con lo que prometió. Pero los trabajadores no se quedan quietos y están impulsando a una gran campaña de difusión en defensa de sus derechos y de su propia salud, y la de los clientes que también se exponen al contagio. Reclamando al sindicato de Pasteleros que tome medidas para exigir a las empresas que cumplan con los derechos de las y los trabajadores. Porque las vidas trabajadoras importan.







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