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ÁFRICA DEL NORTE

Argelia se moviliza contra la tramposa "iniciativa de diálogo"

Las masas argelinas, en su mayoría jóvenes, son indomables. Se movilizan por vigesimotercer viernes consecutivo contra la iniciativa de diálogo concretada esta semana y exigir un día más “la caída de todo el régimen militar”.

Sábado 27 de julio | 01:00

Desde que la masas voltearon al ex presidente Abdelaziz Buteflika, el pasado abril, la juventud argelina, junto a trabajadores de todo el país, protagonizan un movimiento histórico de amplio rechazo al régimen político, que se sostiene en el tiempo con fuertes manifestaciones.

La juventud que se enfrenta cada martes y viernes a los enormes operativos policiales que cercan la ciudad, gritaron hoy que "no se negocia con la banda" de mafiosos. A pesar de las altas temperaturas desbordaron las calles de Argel y otras ciudades del país como Constantina y Tizi Ouzou, capital de la Cabilia, región montañosa junto a la costa este del país.

Luego de traerse la Copa África desde El Cairo, venciendo al equipo egipcio al que los argelinos respetan mucho, sostienen las marchas pacíficas intensificadas por los ecos de la fiesta de recibida a la selección argelina de fútbol que se trajo el título por segunda vez en su historia. Al compás de "nos trajimos la copa, ahora solo nos queda echar a la banda" coreaban con pancartas en las que criticaban al jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, general Ahmed Gaïd Salah.

El general, había propuesto una “iniciativa de diálogo” el jueves pasado al recibir a la comisión de expertos que ha aceptado la propuesta del Foro Civil por La Paz. Este grupo pretende liderar el movimiento popular de protesta, conocido como Hirak, pero se han chocado con la negativa de los miles de jóvenes, mujeres y trabajadores que vuelvan a rechazar tal iniciativa exigiendo que caiga todo el régimen, donde se mantiene aún el círculo cercano, empresarial y militar de Boutheflika.

Bensalah, que viene de cancelar las presidenciales previstas por la Constitución sin poner nueva fecha, se entrevistó con este grupo de profesionales y técnicos para encontrar salida al proceso. Entre ellos el jefe de la el expresidente del Parlamento Karim Younes, la constitucionalista Fatiha Benabbou y el economista Ismail Lalmas.

También estuvieron el intelectual Azzedine Benaissa, profesor de la universidad de Tlemcen, el presidente del Comité de Derechos Cívicos y Políticos del Consejo nacional de Derechos Humanos, Lazhri Bouzid, y el sindicalista Abdelwahab Bendjeloul, los otros tres miembros de la primera lista de trece personalidades de la política y la sociedad civil que han aceptado participar en un proceso que busca alejar de las calles a las manifestaciones para proteger todo lo que se pueda del antiguo régimen.

La crisis política que vive el país, y se extiende desde hace meses, se profundizó luego de que hace tres semanas concluyera el periodo interino de tres meses sin que se hayan celebrado nuevos comicios presidenciales y sin que exista aún una fecha para los mismos.

Mientras el Ejército y el gobierno interno, afín al antiguo régimen, consideran que el mandato provisional de Bensalah sigue en vigor, los constitucionalistas recuerdan que no está especificado en la Carta Magna y que existe "un vacío de poder".

La continuidad de las manifestaciones que piden la caída de todo el régimen afecta a gran parte del establishment político, económico y militar que convivió durante décadas con el expresidente Bouteflika y que son señalados por los manifestantes como responsables del descalabro social y económico del país. La presencia de la juventud en las calles es lo que sostiene la posibilidad de pulverizar el antiguo régimen para levantar uno sobre otras bases.

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