Géneros y Sexualidades

NI UNA MENOS

Protestas en México contra feminicidio de Ingrid: represión y hartazgo en las calles

Desde la protesta frente a Palacio Nacional en el Zócalo de la Ciudad de México hasta la policía tirando gases lacrimógenos contra la manifestación frente al diario La Prensa, un medio amarillista que publicó fotos morbosas de Ingrid. Hartazgo de la violencia patriarcal: el Estado es responsable.

Sábado 15 de febrero

Fotografías: Elizabeth Sauno/La Izquierda Diario.

La ira golpeó a las puertas del gobierno de López Orador. Ingrid no fue la primera asesinada, y lamentablemente no será la última en México, donde son asesinadas entre 10 y 11 mujeres por día. La primera protesta fue en la mañana, en la conferencia de prensa, un evento diario instaurado con este gobierno.

Dentro del Palacio, Frida Guerrera, activista que conoce a López Obrador desde hace años, le recriminó la falta de iniciativas ante la creciente violencia contra las mujeres, que en lo que va desde inicios de 2020 tiene el saldo nefasto de al menos 250 asesinadas.

La respuesta fue una declaración de intenciones formal, salpicada por el poco feliz comentario de un periodista que buscó desviar el tema, preguntando sobre un caso del crimen organizado y alegando que el presidente “ya había hablado mucho de feminicidios”.

Una funcionaria menor recibió a una comisión de las manifestantes, quienes ven como solución al problema del feminicidio reforzar el punitivismo y el derecho penal. La reunión fue un fiasco: la comisión afirmó todo se trató de una simulación.

En las semanas previas, se multiplicaron paros y tomas de escuelas de la UNAM contra la violencia machista. Cada nuevo feminicidio reafirma la necesidad de que se ponga en pie un amplio movimiento contra la violencia patriarcal, que impulsen trabajadoras, trabajadores y jóvenes.

La exhibición de imágenes brutales del cuerpo de Ingrid a inicios de la semana fue la gota que rebalsó el vaso. Hubo policías que dieron acceso a la escena y reporteras y reporteros que la fotografiaron y obedientemente entregaron las imágenes a la dirección de los periódicos para los que trabajan, como fue el caso de La Prensa. Sin la menor sensibilidad, sin recordar que sus hermanas, sus amigas, sus hijas, sus madres, ellas mismas viven la violencia patriarcal en carne propia. Lucran con el morbo.

A partir de las 4 de la tarde, el centro de la Ciudad de México estaba blindado por policías y por elementos de la Guardia Nacional, integrada por militares, marinos y policías. Hubo protestas de cientos de personas frente a la Antimonumenta, una escultura que representa el grito Ni Una Menos, y también frente a las oficinas de los diarios Reforma y La Prensa, un medio amarillista que es el de mayor circulación nacional.

La defensa incondicional de la policía de Sheinbaum de esas oficinas llevó a la represión con gases lacrimógenos: los uniformados del Estado capitalista y patriarcal, armados y con escudos, atacaron a las manifestantes que expresan su ira contra la exhibición morbosa, la revictimización de las mujeres asesinadas y la cosificación de los cuerpos femeninos.

Esta jornada exhibe al gobierno de López Obrador y al de Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, absolutamente alejados de dar una salida progresiva a la violencia patriarcal que crece en una espiral sin fin a la vista. El Estado sigue siendo responsable, como en los gobiernos de Peña Nieto, de Fox y de Calderón. Son cómplices de la violencia estructural propia del sistema capitalista, así como permite la impunidad, la misoginia institucional y de los medios de comunicación.

Como señala Yara Villaseñor, “es necesario unificar, coordinar y extender el movimiento de mujeres y levantar una política combativa e independiente del gobierno, de los partidos del Congreso y los empresarios, que son los responsables de la impunidad y de las políticas que nos vulneran, como la falta de transporte seguro, de infraestructura en las calles o refugios contra la violencia para que las mujeres violentadas no estén obligadas a convivir con sus agresores.”

Y agregó “Desde Pan y Rosas peleamos por poner en pie un fuerte y masivo movimiento de mujeres que conquiste, con la movilización en las calles y junto a nuestros aliados, todos nuestros derechos, como un plan integral contra la violencia hacia las mujeres, que combata la precarización laboral y que pelee por la desmilitarización del país. Impulsamos una política anticapitalista, socialista y revolucionaria, porque sabemos que para acabar con la violencia contra las mujeres hay que acabar con este sistema de hambre y miseria."

"Todas somos Ingrid", "Ni una asesinada más", “Somos malas, podemos ser peores. Y al que no le guste, se jode, se jode”, “Vivas, vivas nos queremos”, “Me cuidan mis amigas, no la policía”, fueron algunas de las consignas que se entonaron en la tarde de este viernes 14 de febrero.

Pero no sólo en la Ciudad de México hubo protestas. En Monterrey colectivas feministas protestaron en la Plaza Constitución y marcharon por el centro de la capital regiomontana para exigir justicia en el caso de Ingrid y todos los feminicidios.

En Puebla, colectivas feministas pusieron un altar para Ingrid y encendieron velas en nombre de todas las mujeres asesinadas.

En Xalapa, estado de Veracruz, se llevó a cabo una concentración en la plaza Lerdo de Xalapa contra la violencia hacia las mujeres. Exigieron justicia para Ingrid y todas las mujeres asesinadas y se manifestaron en contra de la filtración de imágenes de víctimas de feminicidios.

Asimismo, estaban previstas protestas en Toluca (Estado de México), Tuxtla (Chiapas), Guadalajara (Jalisco), Torreón (Coahuila), Nogales (Sonora), Cuernavaca (Morelos) y Oaxaca.







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