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EDITORIAL DE EDITORIALES INTERNACIONAL

Otro Estado fallido, atentados y deuda griega

Hoy el análisis es sobre las notas editoriales de New York Times, The Guardian de Londres y el alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung.

Guillermo Iturbide

Ediciones IPS-CEIP

Domingo 15 de febrero de 2015 | 17:01

Foto: Fabian Bimmer / Reuters

El New York Times de hoy lleva como su principal editorial un artículo sobre Libia, que pinta un panorama terrorífico, como un Estado partido territorialmente, con un gobierno sólo ficticio que tuvo que huir de la capital y con una lucha entre facciones islámicas, algunas de las cuales se han sumado a la red del Estado Islámico (ISIS).

"Libia tiene las mismas características como para llegar a transformarse en algo parecido a lo que estamos viendo en Irak y Siria", dijo en una entrevista Bernardino León, el enviado de las Naciones Unidas a Libia. "La diferencia es que Libia se encuentra a pocos kilómetros de distancia de Europa." El Parlamento electo de Libia y su gobierno, encabezado por el primer ministro Abdullah al-Thinni, solo tiene una tenue autoridad, tras haber sido desplazado de Trípoli el verano pasado en medio de los combates entre milicias rivales que se formaron durante la guerra civil de 2011 que llevó al derrocamiento y ejecución del antiguo dictador Muammar el-Gaddafi. El gobierno formal del Sr. Thinni, que es reconocido por la comunidad internacional, actualmente opera en la ciudad oriental de Bayda, mientras que el Parlamento se reúne en la ciudad portuaria oriental de Tobruk. El movimiento Amanecer Libio, una coalición de milicias y facciones políticas, se ha quedado con el control de la capital y estableció un gobierno rival."

En la edición de hoy de The Guardian de Londres, el artículo de opinión más importante y comentado es uno de Hugh Muir sobre el doble atentado de ayer en Copenhague, Dinamarca. En una especie de réplica de los atentados de París contra la redacción de Charlie Hebdo y una sinagoga, aquí también los blancos fueron una conferencia de la que participaba el dibujante sueco Lars Vilks (quien publicó unas caricaturas sobre Mahoma) y nuevamente una sinagoga. El saldo fueron dos muertos, uno en cada atentado. El supuesto perpetrador de ambos ataques también fue muerto por la policía danesa.

"Estamos en territorio peligroso. La masacre como protesta política es indefendible. Se debe defender la libertad de expresión como pre-requisito legal y moral en una sociedad libre. Pero también hay que establecer otras obligaciones sobre quienes deseen vivir en sociedades pacíficas, razonablemente armoniosas. Incluso después de París, incluso después de Dinamarca, debemos evitar la comprensible tentación de ser provocadores publicando estas caricaturas si el único objetivo es establecer que podemos hacerlo. Junto con los derechos de la libertad de expresión vienen las responsabilidades." Al igual que Francia y Gran Bretaña, Dinamarca es un país donde un partido de la extrema derecha islamófoba (el Partido Popular) está creciendo y obteniendo excelentes resultados electorales. Este tipo de atentados seguramente profundizarán dicha tendencia. Sin embargo es llamativo, o no tanto, la prácticamente nula cobertura que, en el marco de estos crímenes de odio que tienen de por medio al Islam, tuvo la masacre de Chapel Hill, en EE.UU, el pasado 10 de febrero, donde las víctimas fueron tres msulmanes norteamericanos y el asesino un hombre blanco que se declaraba "ateo" y enemigo de las religiones. Esto llevó a algunos medios a preguntarse "¿Dónde están ahora todos los Charlies?".

Seguramente si las víctimas hubieran sido no-musulmanas y el asesino un musulmán la noticia hubiera sido de gran impacto. Lo paradójico de la islamofobia tanto en Europa como en este caso es que suele cubrirse con la bandera del "progreso", no sólo del laicismo sino incluso del "ateísmo". Sin embargo, la "opinión pública" laica no trata de la misma manera a todas las religiones. En Europa el Islam es una religión de pobres, de grupos oprimidos. La supuesta batalla contra los aspectos reaccionarios de esta religión se transforma fácilmente en un sentido común de masas que propugna la operación mental no del todo explícita de ver a las comunidades de Medio Oriente como "subhumanos".

A esto se suma incluso la campaña de científicos "materalistas" como el británico Richard Dawkins, que se declara al mismo tiempo "ateo" y es un furioso "cruzado" contra el Islam. Como decía Marx, la religión es "el sollozo de la criatura oprimida, es el significado real del mundo sin corazón, así como es el espíritu de una época privada de espíritu." Ese mundo sin corazón es la realidad de opresión y marginalidad de las comunidades de Medio Oriente en Europa y EE.UU. La islamofobia disfrazada de falso progresismo laico o ateo pretende que esa realidad sea aceptada sin atenuantes y sin "corazón", mientras mira para otro lado a la presión de los lobbies de las religiones "occidentales".

En el Frankfurter Allgemeine Zeitung el principal artículo de hoy trata sobre las discusiones entre Alemania y Grecia a raíz de la deuda de este último país. Según Merkel, en la conferencia de la Unión Europea del jueves pasado, donde se trató principalmente el intento de cese de fuego en Ucrania "el tema de Grecia tuvo un papel muy pequeño". El diario de Frankfurt continúa: "El mensaje era claro: En el mundo, hay problemas más urgentes que lidiar con los recalcitrantes griegos." Mañana lunes a las 15 se reúnen los ministros de finanzas de la UE para discutir el destino de Grecia.

"El Banco Central Europeo ha dejado en claro: se aceptarán los bonos del gobierno griego, que tienen categoría de basura financiera, sólo como garantía para la provisión de euros al país si éste acepta encuadrarse en el programa de ayuda europea". Mañana lunes vence el plazo para que los griegos digan si aceptan dicho programa, que comenzaría a regir a fines de febrero (...) Los griegos apuestan en su juego de póker, ya que no dependen de dinero fresco a corto plazo (...) No es sino hasta julio cuando vencen dos grandes bonos estatales con un volumen de más de 3.500 millones de euros." Pero sin embargo, "Por ahora, los ingresos fiscales han caído con el cambio de gobierno. Incluso antes de las elecciones, muchos griegos no han pagado sus impuestos. Pensaban que las las leyes impositivas se cambiarían pronto. Solo en enero hubo cerca de mil millones de euros menos en impuestos. Solo por esta razón Tsipras necesita desesperadamente dinero nuevo. Eso lo sabe también la canciller alemana."







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