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TEÓRICOS PSICOLOGÍA UBA

Margarita Robertazzi: “Quienes combaten el desempleo son héroes contemporáneos”

En la Facultad de Psicología de la UBA se está realizando el ciclo de teóricos llamado “Gestión obrera y subjetividad” impulsado por la Juventud del PTS en la Vicepresidencia del centro de estudiantes. Participan las cátedras de Robertazzi (Psicología Social), Percia y Borakievich (Teoría y Técnicas de Grupos), y Zaldúa (Psicología Preventiva), junto a trabajadores de la gráfica ex Donelley hoy MadyGraf, y la comisión de mujeres de esa fábrica.

Viernes 26 de septiembre de 2014 | Edición del día

Los procesos de ocupación de fábricas y su puesta en producción sin patrones, son parte de la tradición ideológica-política de varias materias de esta facultad que, junto con miles de estudiantes fueron parte activa de los procesos de fábricas recuperadas en 2001, como Brukman, Chilavert e Impa. Hoy esa experiencia continúa con este nuevo ciclo de teóricos. Los trabajadores de MadyGraf llenaron las aulas de la facultad convocando a más de 400 estudiantes que participaron de los dos primeros teóricos. Los próximos serán el lunes 6 de octubre a las 9.15hs en el aula 014 de la sede de Yrigoyen, y a las 18hs en el aula 212 de la sede Independencia. En este marco entrevistamos a Margarita Robertazzi, titular de la cátedra “Psicología Social”.

Izquierda Diario (ID): ¿Cómo se relaciona el fenómeno de fábricas recuperadas con el contenido de su materia?

Margarita Robertazzi (MR): En la materia que dicto, Psicología Social II, Facultad de Psicología, UBA, se enseña la disciplina desde una perspectiva histórica, plural y crítica, no dogmática, con el propósito de discernir las lógicas epistémicas, articuladas con procesos socioeconómicos, políticos y culturales más amplios, en un campo caracterizado por la heterogeneidad teórica-conceptual y práctico-técnica. Este enfoque de la asignatura propone a los estudiantes interrogarse por los efectos de subjetividad, así como por los modos de producción de los conocimientos, atendiendo de modo especial al estudio y la transformación de problemas que afectan a la sociedad y, de modo especial, a las víctimas del actual sistema económico.
Si bien la materia ofrece un campo plural y diversificado, toma posición por una psicología social alternativa: con mayor sensibilidad social, sin pretensiones de neutralidad, que incluya aspectos valorativos en los fenómenos que estudia y que se interese explícitamente por temas éticos y políticos que afecten a las personas en su vida de todos los días.

En la medida en que se propone transmitir una disciplina crítica, el método de enseñanza-aprendizaje postula aprender haciendo y formulándose preguntas, porque el conocimiento que se adquiere de los textos es imprescindible, pero no suficiente.

Esta tarea colectiva entre docentes y estudiantes es útil para adquirir actitudes y competencias propias de las personas que investigan en la disciplina, lo que, a la vez, es un modo práctico de poner en evidencia lo conjetural del saber acumulado.
En un espacio denominado Seminario de Profundización para la Investigación y la Práctica Profesional se abordan procesos psicosociales, psicopolíticos y psicoculturales históricos, muchos de los cuales están siendo debatidos por los medios de comunicación de masas. Se considera al Seminario como un espacio de formación para el conjunto de la cátedra, es decir para estudiantes y docentes.
Finalmente, cabe agregar que, desde 2003, los trabajos de investigación y extensión que se realizan en Psicología Social II estudian desde distintos ángulos la problemática de la clase trabajadora y, especialmente, la emergencia y continuidad del fenómeno de las empresas recuperadas por sus propios trabajadores y trabajadoras.

ID: ¿Qué relación establece entre el surgimiento de estos nuevos fenómenos y la construcción de subjetividad?

MR: La Psicología Social atiende aquello que se revela cotidianamente, tratando de discernir tanto la génesis como los efectos generados por las determinaciones macro estructurales en la producción de subjetividades en determinados momentos históricos y en espacios de distinta amplitud.
Un psicólogo argentino, Ricardo Malfé, proponía como tarea central, para los y las psicólogas sociales, ocuparse de los procesos de modelamiento y de padecimiento subjetivos que tienen lugar en diversos ámbitos sociales, otorgando un énfasis especial a descifrar la eficacia de la dimensión imaginaria en la constitución de esas formas históricas de subjetividad. Esa perspectiva en Psicología Social muestra solapamientos, que, por cierto, son enriquecedores, con una Psicología Política y otra Cultural.

Para el psicólogo mexicano Pablo Fernández Christlieb, referirse o no a temas políticos es irrelevante, porque cualquier psicología social que profundice en su disciplina se convierte de inmediato en psicología política. Según él, siempre se llegará a comprender que es posible vivir en una sociedad mejor.
Desde siempre, la psicología social se vino preguntando por el intrincado anudamiento entre lo individual y lo colectivo, por eso se considera que las personas son creadoras -a la vez que productos- de las sociedades en las que despliegan sus vidas, sus discursos, sus prácticas y sus intercambios.

Estas teorías y conceptos, que pueden resultar abstractos, son herramientas útiles para analizar las transformaciones de la subjetividad e intersubjetividad en el campo de las empresas recuperadas por sus trabajadores y trabajadoras. Es difícil encontrar una respuesta única, dado que cada organización es singular y no se encuentran en ellas posturas homogéneas, ni en el colectivo ni en un mismo sujeto.
Las transformaciones en los modos de sentir, pensar, decir, imaginar, obrar son procesos inacabados, lo que no es un obstáculo para celebrar el método de acción social creado por la clase trabajadora para recuperar empresas vaciadas y hacer nacer nuevas organizaciones con mayor o menor grado de equidad en las conversaciones, las decisiones, las responsabilidades y el reparto de utilidades.

ID: ¿Cómo piensa que se puede continuar esta experiencia entre su cátedra y Madygraf?

MR: Si bien es difícil aventurar una respuesta, dado que solo tuvimos un primer encuentro en el espacio que denominamos Seminario de la cátedra, durante una de las bandas horarias dedicadas a las clases teóricas, puedo decir que docentes y estudiantes pudimos llegar a conocer de parte de los mismos protagonistas la historia que les ha tocado vivir, para comprender mejor los sufrimientos excesivos que genera la falta de trabajo y el ser descartado/desafiliado/excluido, como un destino funesto en una sociedad como la nuestra.

Asimismo, ambos, los trabajadores de Madygraf y los docentes presentes ese día pudimos intercambiar nuestros puntos de vista respecto de la grave situación en que quedan las personas que trabajan en empresas que presentan quiebras fraudulentas y que se desentienden de sus empleados y empleadas.

Como docente a cargo de la cátedra, fue un honor recibirlos y poder escuchar sobre sus luchas y sus sufrimientos narrados en primera persona. Considero que quienes combaten el desempleo son héroes contemporáneos, a la vez espero que su discurso se convierta en un aprendizaje más que relevante para nuestros estudiantes, quienes, en general, no parecen estar demasiado advertidos y sensibilizados ante esas catástrofes colectivas.

Nuestra cátedra no desea desentenderse de la responsabilidad social universitaria, por eso ofrece sus servicios y recursos a los trabajadores de Madygraf. En lo personal, me siento satisfecha de que en el ámbito del Seminario, también se encontraran con trabajadores de la metalúrgica IMPA recuperada, quienes ya hace 16 años que autogestionan su fuente de trabajo. La práctica del apoyo mutuo y la transmisión de la experiencia son características centrales de IMPA, por eso sus trabajadores ofrecieron solidaridad concreta e inmediata a la gráfica cuya cooperativa está en reciente gestación.

Los modos de continuar la experiencia conjuntamente pueden ser varios, a través de trabajos de extensión y/o investigación, propiciando lazos con personas y colectivos que padecen situaciones similares, pero el modo de motorizar la continuidad deberá partir de un diálogo entre los saberes de nuestro pequeño mundo académico y el de las personas que sufren y combaten la exclusión.

En todos los casos, como cátedra, privilegiamos partir de los problemas y las necesidades sentidos por el grupo, la institución y/o la comunidad con la que se van a compartir conocimientos y acciones. Una cuestión insoslayable es garantizar el diálogo horizontal entre los grupos académicos y de protagonistas, partiendo del supuesto de que ambos son sujetos que participan desde su propia cultura, desde su propia historia, como parte del grupo que forman y los forma; ambos involucrados en el desarrollo de una praxis transformadora con rigor científico, pero que privilegia la sensibilidad social.

Podría decir que comenzamos con los trabajadores de Madygraf un proceso de familiarización y mutuo conocimiento, con la expectativa de que pueda continuar.

VER: Entrevista completa.







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