Ideas de Izquierda entrevistó a Gilson Dantas sobre la historia del trotskismo en Brasil

Ideas de Izquierda entrevistó a Gilson Dantas, activista trotskista de los setenta, doctor en sociología y médico (UnB), sobre su curso en el Campus Virtual de Esquerda Diario que abordará la historia del movimiento trotskista en Brasil desde la posguerra. El curso comenzará el 13/08.

Miércoles 12 de agosto | Edición del día

Pregunta: ¿Cuál es el motivo de este curso sobre Historia del trotskismo en Brasil?

Respuesta: Diferentes generaciones nos hemos ocupado de construir otra sociedad en Brasil, sin opresión, libre de los males y crímenes sociales del capitalismo y donde la clase trabajadora pueda barrer con esta sociedad de patrones y con todas las formas de opresión. ¿Qué tienen que aprender los jóvenes de hoy de las viejas generaciones de revolucionarios? Este es el punto de partida del curso. ¿Qué pueden aportar las viejas luchas y derrotas de las enseñanzas político-teóricas en la actualidad?

P: Correcto. Pero, ¿por qué el trotskismo?

R: El trotskismo nació directamente de la dirección marxista revolucionaria, de la única revolución proletaria consciente y triunfante. Nació como una corriente que intentó llevar adelante, a través de Trotsky y la IV Internacional, precisamente las lecciones estratégicas de la Revolución Rusa. Pero también y, al mismo tiempo, nació rechazando, de raíz y ya en sus orígenes, lo que luego se conoció como “socialismo real”, es decir, el estalinismo, la usurpación política del protagonismo de la clase obrera y su sustitución por una burocracia parasitario y cada vez más restauracionista del capitalismo. Nada más pertinente que preguntarnos -y esta pregunta recorre todo el curso-: ¿cuál fue el papel de esta corriente histórica y estratégica en Brasil?

P: ¿Y cuál fue el papel del trotskismo? Después de todo, aquí nunca ganó peso.

R: Ninguna de las corrientes que ganaron peso de masas en Brasil [especialmente el estalinismo del PC] se mantuvo en pie o llevó una revolución al triunfo, cuando las condiciones se acercaron a eso. Ni el estalinismo, el neostalinismo, el reformismo o el neorreformismo en Brasil, ninguno de ellos se ha convertido en una fuerza material y moral capaz de triunfar sobre el capitalismo o incluso de señalar la estrategia para ganar. Suelen adaptarse a la colaboración de clases y degenerar.

Sin embargo, tampoco las corrientes que históricamente reivindicaron al trotskismo lograron ser una alternativa en los grandes procesos más agudos de la lucha de clases, especialmente el que precedió al golpe militar de 1964, pero también el ascenso obrero y popular de fines de la década de 1970 y que atravesó la década de 1980, finalizando con el régimen de 1988, la transición pactada con la dictadura.

Estas corrientes se apartaron (en algunos casos abiertamente, en otros sin reconocerlo) de los principios del marxismo revolucionario, de la III Internacional de Lenin y Trotsky y de la IV Internacional, más allá de algunos aciertos que puedan haber tenido en cuestiones parciales. En este sentido, son corrientes que viven envueltas por lo que llamaríamos deriva estratégica.

La pregunta central del curso será la siguiente: ¿el trotskismo en Brasil, en todas sus variantes [no hubo un solo trotskismo], tuvo alguna vez una política capaz de crear fuerza material y moral en la clase trabajadora? ¿Dejó un legado en ese sentido? ¿Cómo explicar por qué no creció y, por el contrario, dejó un amplio espacio para que corrientes históricas sin ninguna razón de existir -estalinismo, maoísmo- todavía vegeten y confundan a un sector de la juventud?

P: Entonces, el enfoque del curso es crítico, y de balance crítico?

R: Exactamente. ¿Qué lecciones dejó la corriente de izquierda más prometedora para la juventud activista y revolucionaria actual? Decimos ser prometedora a la que busca referenciarse en el legado de la Revolución Rusa de Lenin y Trotsky y también porque ser la único que, además de anticapitalista -como otras-, defiende el protagonismo de la clase trabajadora en la revolución y en la construcción del nuevo estado obrero de transición.

P: ¿Qué más se puede decir con estas palabras de introducción al curso?

R: Está claro para cualquiera que la Revolución Rusa es inimitable, también para Trotsky, pero para él, la Revolución Rusa trae una lección de estrategia, un legado principista, programático y estratégico sin el cual ninguna revolución contemporánea triunfa y se sostiene.

Creemos que Trotsky tiene razón. Y eso explica incluso por qué las revoluciones contemporáneas se han degenerado. El curso pretende emprender un recorrido por este camino: la corriente que conecta con el legado actual de la Revolución Rusa, qué historias políticas, qué legado y qué lecciones estratégicas tiene para que la juventud de hoy no cometa los mismos errores de los diversos trotskismos y, finalmente , en nombre incluso de las generaciones trotskistas anteriores y la mía, la vanguardia actual pueda fusionarse conscientemente con la clase obrera y triunfar, abriendo el camino a una serie de revoluciones, al comunismo, salvando a la humanidad de la barbarie social y ambiental y asegurando, finalmente, el género humano.

Para registrarse en el Campus Virtual y el curso haga clic aquí.







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