Política

ANÁLISIS

Debate Presidencial: el día después

La ausencia de Scioli y los costos políticos. Massa y Macri no se sacaron ventaja. Del Caño referenciado como uno de las ganadores.

Eduardo Castilla

@castillaeduardo

Martes 6 de octubre de 2015 | Edición del día

Foto: Rodrigo Wilson - Enfoque Rojo

El debate presidencial que se hizo el pasado domingo dejó mucha tela para cortar.
Por eso este lunes siguieron las repercusiones durante toda la jornada. Desde las consecuencias de la ausencia de Scioli hasta el pedido de silencio hecho por Massa, pasando por las críticas de Nicolás del Caño, candidato de la izquierda, a todos sus oponentes, todo fue materia de análisis.

Ausencia y costos políticos

Daniel Scioli fue, en el horario del debate, el candidato más mencionado en la red social Twitter. Eso no implica que las menciones hayan tenido carácter positivo. Pero es evidente que su deserción fue parte del balance de la jornada.

Este lunes el periodista de La Nación Carlo Pagni afirmó que lo que quedará es el atril vacío, dando cuenta de los costos políticos del faltazo. Algo similar habían señalado otros medios opositores. Desde el gobierno salieron a respaldar al candidato oficialista. Aníbal Fernández calificó el debate como “paupérrimo” y defendió la ausencia de Scioli.

Es muy probable que el costo que hubiera pagado Scioli hubiera sido superior en caso de asistir que por su falta. El escenario, en el marco de una situación de estancamiento económico y en su carácter de representante del oficialismo, distaba de ser propicio. Tanto por los ataques de sus rivales, como Macri o Massa, pero también por la presencia de la izquierda que, en la figura de Nicolás del Caño, hubiera evidenciado la similitud de sus políticas.

En una situación donde lo que lo separa de ganar en primera vuelta son apenas unos pocos puntos, un mal desempeño en el debate podría haberlo alejado aun más del umbral del 40% de los votos. El kirchnerismo quiere evitar cualquier hecho que altere en algo esa situación. En ese marco, ni las dotes oratorias de Scioli ni su programa, que coincide en lo esencial con el de Massa y Macri, iban a su favor en el debate.

Desde el oficialismo consideran que el costo político por no haber ido es menor. El análisis parte de considerar “perdido” el espacio político de sectores de la población que consideraban positivo el debate. Sin embargo, la definición de que esto “no incide” en la votación suena a música para tranquilizarse en boca del oficialismo. El impacto seguro es que sigue limitando el techo actual y lo constriñe al espacio político que hoy ocupa. Es decir, sigue caminando sobre la cornisa del 40%.

Massa, ganador por derecha

Distintos medios dieron como ganador a Sergio Massa. El sitio La Política Online afirmó que “Massa sacó una luz de ventaja en el primer debate presidencial” en el marco de una paridad general.

El periodista Sebastián Lacunza, director de Buenos Aires Herald, escribió en su blog que Massa “introdujo su agenda, alternó amabilidad y rudeza cuando fue necesario” y fue “solvente frente a las cámaras”. En ese marco, lo consideró ganador, junto a Del Caño. En su cuenta de Twitter afirmó que “Para mí, empate Del Caño y Massa. El segundo ganó en solvencia televisiva, el primero en incisividad.”

El silencio que pidió Massa en el momento que tenía que ocupar el espacio libre por la ausencia de Scioli, fue ampliamente destacado en los medios. Un silencio que se vio de hecho impuesto por el esquema de los organizadores. Este gesto fue destacado por periodistas y analistas, logrando un pico de atención en las redes sociales.

Salvando algunos pocos análisis, Massa apareció como el ganador por derecha, frente a un Macri que se mostró poco disruptivo y un Rodríguez Saá que apareció confuso y con propuestas poco claras.

Del Caño por izquierda

Todos los análisis mostraron a Nicolás del Caño como una de las figuras del debate. Como señaló Lacunza “fue el que mejor utilizó las preguntas a sus rivales, identificó bien al enemigo y supo introducir su propia agenda sin saltearse el formato”.

Fue evidente la diferenciación del Frente de Izquierda en relación al resto de las fuerzas. El mismo Nicolás del Caño lo confirmó este lunes por la noche en el programa Intratables cuando contestó a uno de los panelistas que la izquierda “no se postula para gerenciar los negocios de los grandes capitalistas” a diferencia del resto de las fuerzas que compiten en la elección.

Este lunes también permitió confirmar que muchas de las críticas lanzadas por Del Caño a sus rivales tenían base real. El esquema del programa impedía repreguntar e interpelar. Eso hubiera permitido volver a demostrar que, por ejemplo, el candidato del FIT no mintió cuando afirmó que Sergio Massa tenía casi un 90% de faltas a las votaciones en el Congreso.

Como constató el sitio Chequeado.com, las definiciones de Del Caño fueron las más claras a la hora de ser confirmadas. En el extremo opuesto se encontró el puntano Rodríguez Saá.

Pedido por un nuevo debate

Tanto Del Caño como Massa y Macri salieron este lunes a pedir un nuevo debate antes de las elecciones del 25 de octubre. No es para menos. Las limitaciones temporales de las intervenciones, la imposibilidad de repreguntar y de interpelar, y la ausencia de Scioli son motivos más que suficientes para un nuevo encuentro.

Al mismo tiempo surgieron críticas hacia todos los medios que no transmitieron el debate. Tanto la Televisión Pública como el canal Todo Noticias se negaron a hacerlo. Los primeros por la ausencia del candidato oficialista, los segundos…por lo mismo.

El primer debate presidencial de la historia nacional sirvió para reafirmar las diferencias claras entre la mayoría de las fórmulas y la izquierda, representada por Nicolás del Caño. Un nuevo debate puede permitir profundizar en el tenor de las mismas.




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