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SANTA FE

Bambi y Arzinc: los empresarios ya pegaron, ahora fortalezcamos nuestra respuesta

Los empresarios en Santa Fe lanzaron un “festival” de despidos y ataques. El gobierno también mostró los dientes con los docentes y estatales. Hay que redoblar la respuesta de los trabajadores.

Martes 1ro de marzo de 2016 | Edición del día

No se sabe qué comenzó antes, pero cada ataque es doloroso y va acrecentando la bronca. El frigorífico Frideco, en la localidad de Totoras, cerró sus puertas dejando en la calle a decenas de familias. Paraná Metal, por su lado, completó una dolorosa sangría de cuatro años y cerró su larga historia: la ex Metcon, ubicada en Villa Constitución, pasó de ser un emblema de las más importantes luchas de los trabajadores, como fueron los “villazos” de 1974-1975, a ser símbolo de la degradación a la que nos quieren condenar los empresarios, con la solidaridad de los gobiernos y la inestimable colaboración sindical.

Luego la alarma sonó en Acindar, donde la multinacional anglo hindú, dueña de este coloso con frondoso historial represivo antes y después del golpe del 76, anunció el cierre de la acería y su intención de avanzar en un plan de suspensiones. El golpe de mayor impacto fue, seguramente, el cierre de Arzinc, una de las joyas de una multinacional con sede en Suiza que cuenta con decenas de empresas de primer nivel, incluida la participación en Vicentin, La Alumbrera y Terminal, en el puerto del cordón industrial al norte de Rosario. Allí, primero despidieron a contratados a fines de 2015 y estos días, con aprietes y chantajes, y un lamentable silencio del sindicato químico de San Lorenzo, echaron a más de 200 obreros con retiros que de voluntarios no tuvieron nada.

Por último, llegó la noticia que no por esperable deja de generar indignación: la línea blanca de empresas metalúrgicas comenzó su ataque, con Bambi picando en punta. Decenas de obreros fueron avisados el fin de semana para que no vayan a trabajar o se enteraron hoy en el portón de la terrible noticia de no tener más un plato de comida para llevar a sus hogares. Los empresarios ya comenzaron a todo vapor un festival de despidos en la provincia supuestamente gobernada por progresistas. Los trabajadores no debemos permitir esta ofensiva: tenemos que pararles la mano.

Los gobiernos de Macri y de Lifschitz dan luz verde y los empresarios avanzan

Claro, los empresarios no pisan en falso: actúan con la confianza que les dan los gobiernos que defienden sus intereses. Por cada estatal que despide Macri llamándolo “ñoqui”, los empresarios ven el aval para desplegar sus ataques a las condiciones laborales, para aplicar techos salariales y para despedir. Miguel Lifschitz, el gobernador de Santa Fe, trata de hacer un precario equilibrio entre preservar un perfil propio (decir progresista sería un poco exagerado) y mostrarse amigable con Macri y su “scrum” de ministros. Critica el protocolo antipiquete, pero lo firma; habla de terminar con los ñoquis en el Estado; y propone los mismos techos salariales a los docentes y estatales que la derecha de globos amarillos. Por último, el Ministerio de Trabajo provincial actúa con complicidad o directamente es invisible. Pero los despidos los deja pasar todos y cada uno. Los gobiernos nacional y provincial conspiran contra los trabajadores en la trinchera de los patrones.

La fuerza de los trabajadores y el ancla de la burocracia sindical

El panorama, afortunadamente, no muestra una ola de ataques sin ninguna resistencia. Hace menos de una semana los estatales de ATE protagonizaron una enorme movilización, a nivel nacional y en Rosario, que puso los reclamos de los estatales en las calles: aumentar el salario y terminar con los despidos que afectan hasta a trabajadores municipales de Desarrollo Social. Los docentes de Amsafe, además, protagonizaron una masiva votación a favor de parar 48 horas desde este lunes 29 y realizaron una movilización repudiada por el gobierno socialista. En el marco de esa jornada nacional y regional, el PTS en el Frente de Izquierda realizó los piquetes que las conducciones sindicales obviaron y así le imprimimos una primera pero importante derrota al protocolo antipiquetes de Bullrich con el cual pretenden disciplinar a quienes enfrentemos su ajuste.

Un sector de los trabajadores de Arzinc también rechazó los chantajes, se rehusó a pelear por el monto de la indemnización y planteó como bandera la reapertura con los trabajadores adentro, un enorme paso adelante para relanzar su lucha. Con la fuerza de esa decisión, que contrasta con la pasividad de la conducción del sindicato, marcharon este lunes en una importante acción de las maestras de Amsafe San Lorenzo y lograron imponer que la CGT de San Lorenzo deje de mirar para el costado y convoque a un paro regional este miércoles en apoyo a los obreros en lucha. Una acción tardía pero histórica, ante un ataque enorme contra los trabajadores. El PTS-Frente de Izquierda participará activamente de los piquetes y de la movilización, jugados a fondo en la lucha por la reapertura de Arzinc.

Coherentemente con la actitud de los sindicatos del estratégico cordón industrial, los sindicatos alineados con el Frente para la Victoria, enrolados en el Movimiento Sindical Rosarino, han hecho denuncias pero no llaman a acciones, a excepción de Sadop (docentes privados) que está en la lucha paritaria. Pareciera que hacen declaraciones contra el gobierno nacional con la misma fuerza con la que evitan convocar a medidas contra el ajuste que aplican. Así no se paran los golpes del oponente, claramente.

La UOM abandona

El colmo de este verdadero “modus operandi” es la UOM, que ha lanzado “quejas” contra “la situación” pero cuando esa situación se convierte en golpes contra los trabajadores, se borran olímpicamente y defienden la cuenta bancaria de las empresas. Esta política la llevaron al extremo con la visita de Antonio Caló a la cámara de empresarios metalúrgicos, donde en lugar de llevar la postura de defender los puestos de trabajo, el dirigente metalúrgico escucho las lágrimas de cocodrilo de los patrones que llenan sus arcas con el sudor, las hernias y las tendinitis de obreros como los que despidieron en Bambi.

No solamente eso: el Secretario General de la UOM Rosario, Antonio Donello, en una entrevista en Rosario 12 por el cierre de un sector de la multinacional negrera Electrolux, responsable de la muerte del operario Daniel Aguilar, habla casi como un Gerente de recursos Humanos de la empresa, y dice: “No están echando gente, paran una línea, dan vacaciones, y tienen buena predisposición con el plantel, por todo esto el gremio acompaña algunas decisiones". La decisión que acompaña la UOM es la de despedir. Pero los trabajadores quieren resistir. ¿El sindicato va a lanzar asambleas frente a los despidos y tomar medidas de fuerza? ¿O va a seguir defendiendo un statu quo que es insoportable para los obreros?

La izquierda se planta en la resistencia junto a los trabajadores

La incertidumbre y la bronca de los trabajadores son crecientes. Al golpe que significa ser víctima de despido se le suma la inquietud de saber que, en medio de una crisis económica y de un ajuste extendido por parte de empresarios y gobiernos, se hace cada vez más difícil conseguir trabajo. Por eso entre los trabajadores crece la voluntad de lucha. Hace falta extender, profundizar y unir la resistencia de los trabajadores en un plan de lucha común, imponiendo a las conducciones sindicales que se pongan a la altura de las circunstancias, a la altura del ataque y de las necesidades. Si sindicatos con un enorme peso social, como son los docentes, se pusieran a disposición y unieran las luchas con los trabajadores de sectores menos organizados, se multiplicaría la fuerza y los recursos de la resistencia de la clase obrera. Un encuentro de los trabajadores en lucha, además, ayudaría a unir y fortalecer peleas que, separadas, se dan cuesta arriba. Es una necesidad del momento, por ende. ¿Las corrientes políticas de la izquierda con peso en estos sindicatos o con parlamentarios en la provincia tendrán la voluntad de dar esta pelea?

En cada ataque de los patrones y en cada lucha donde los trabajadores deciden pararle la mano a la arbitrariedad de los empresarios, la izquierda está y se propone como organizadora de esta resistencia, convirtiendo cada pelea en una verdadera batalla de clase. Ni un solo despido puede pasar desapercibido, sin enfrentarlo, y ese es el compromiso del PTS y del Frente de Izquierda con todos los trabajadores que sufran ataques o agravios.

En la empresa Liliana demostramos, junto a muchos jóvenes obreros luchadores, que si los trabajadores y la izquierda se unen y se plantan, se pueden conseguir conquistas antes impensadas (como el pase a planta permanente para todos), hacer retroceder a las patronales y desnudar el rol nefasto de los dirigentes sindicales traidores. En Bambi contra los despidos, en Arzinc contra el cierre, y en cada fábrica, facultad o colegio en defensa de las conquistas de los trabajadores, hay que organizar la resistencia y jugarse a derrotar a los ataques orquestados entre empresarios y gobiernos. El pueblo trabajador es más fuerte y, organizado, puede ganar. La izquierda, el PTS en el Frente de Izquierda, se propone dar esta pelea sumando a cada trabajador, joven, estudiante o mujer que se sientan llamados a dar un paso al frente.

Nota relacionada: Mas de 100 despidos en Bambi: los trabajadores piden la reincorporación







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