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LITERATURA // ANIVERSARIO

80 aniversario del fusilamiento de Federico García Lorca

Presentarlo como aniversario de muerte es callar la historia: Federico García Lorca fue fusilado durante la dictadura de Franco en Víznar, Granada, el 18 de agosto de 1936

Jueves 18 de agosto de 2016 | Edición del día

Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898, en Fuente Vaqueros. Vicenta Lorca Romero, su madre, fomentó su gusto literario: “Mi infancia es aprender letra y música con mi madre” declaró.

En 1909 su familia se traslada a Granada, allí concurre a la Universidad, donde estudia Filosofía y Letras y se licencia en derecho, y conoce a Manuel de Falla, compositor que sería de gran influencia para él, al igual que el poeta Antonio Machado.

Entre 1919 y 1928, vivió en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde conoció al pintor Salvador Dalí, al cineasta Luis Buñuel y a los poetas Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, entre otros. Su interés artístico no fue sólo por la poesía, sino también por la pintura, la música y el teatro.

Sus primeros poemas aparecen en Libro de poemas, de 1921. En 1928 publica Primer romancero gitano, un ejemplo de poesía compuesta a partir de materiales populares. En una carta a Jorge Guillén de principios de enero de 1927 explica la disconformidad con la construcción de su imagen: "Me va molestando un poco mi mito de gitanería. Los gitanos son un tema. Y nada más. Yo podía ser lo mismo poeta de agujas de coser o de paisajes hidráulicos. Además, el gitanismo me da un tono de incultura, de falta de educación y de poeta salvaje que tú sabes bien no soy. No quiero que me encasillen. Siento que me va echando cadenas".

Un viaje que marcó su vida fue el realizado entre 1929 y1930, experiencia que se plasma en Poeta en Nueva York (publicada póstumamente en 1940). Sus visiones apocalípticas, hechas de imágenes ilógicas y oníricas, entroncan con la corriente surrealista francesa. Durante ese viaje también visitó Cuba, a la cual llamaría en una conferencia "la América con raíces, la América de Dios, la América española".

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Su interés por el teatro había aumentado, dedicándose a su escritura, escenificación y montaje. En 1931 funda el grupo teatral universitario La Barraca con el fin de ponerlo al alcance del pueblo. Dos años después publica Bodas de Sangre, obra que lo llevará a conocer Buenos Aires de la mano de la compañía de Lola Membrives. En 1934 publica Yerma, nominada por la prensa como “inmoral” y “pornográfica”. Su última y gran obra fue La casa de Bernarda Alba. En varias ocasiones destacó la responsabilidad social del dramaturgo: "poner en evidencia morales viejas o equivocadas".

El 10 de junio de 1936 se realizó lo que hoy se conoce como la última entrevista a García Lorca. Allí explica la función del arte: “Ningún hombre verdadero cree ya en esta zarandaja del arte puro. En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas. Particularmente, yo tengo un ansia verdadera por comunicarme con los demás. Por eso llamé a las puertas del teatro y el teatro consagró toda mi sensibilidad.” Respondiendo a cuestiones de fronteras, afirma: “Yo soy español integral, y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; odio al que es español por ser español nada más. Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos.”

Al poco tiempo de estallar la Guerra Civil el poeta huyó desde Madrid buscando seguridad. El 16 de agosto fue arrestado, luego de la ejecución de su cuñado José Fernández-Montesinos, alcalde socialista de la cuidad. Sus cargos fueron “ser espía de los rusos, haber sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual”. Tres días más tarde era fusilado.

“El mundo está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted el lirio que florece en la orilla’. Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre’. Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la gran revolución. ¿Verdad que te estoy hablando en socialista puro?” [Entrevista en La Voz, Madrid, 7 de abril de 1936]







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